Pol:
“Hola
Sergio. Acabo de salir de casa de Érica. Puff ¡qué mujer!.
Sexualmente es muy buena. Tremenda. Diría que entra directa en el
top ten de los mejores polvos de mi vida, y sabes que no son pocos…
¿Podría ser la novia perfecta? Sí, para otro sí. Para mí, ni de
coña, tío. Es muy diferente. Me dio una chapa con el vino tremenda.
Que si los detalles de la degustación, que si en boca, que si en
nariz, que si en barrica de… de su puta madre tío, ¡qué pesada!
Y en la comida igual. Que si los raviolis no se qué. Tío, que con
el postre vi como se le caía una lágrima de emoción y todo… ¡Muy
fuerte! Creo que en ese aspecto es más para ti que para mí. Sin
duda alguna. No pongas cara rara, sabes que soy mucho más sencillo…
La comida está buena pues perfecto ¿para qué darle más vueltas?
Me conoces tío y sabes que no sé diferenciar un vino de otro y una
salsa de otra. Y sinceramente tampoco me interesa demasiado… Aunque
creo que quedaré con ella de nuevo porque folla genial. Pero sin el
completo, nada de cena, copa y eso… Directo a la cama y ya está.
Bueno te dejo que estoy llegando al trabajo. Hablamos luego. Adiós.”
Érica:
Para:
marinagomez@gmail.com
Asunto:
Cotilleo Cita Tinder.
Hola
Marina,
Acaba
de salir por la puerta mi último polvo Tinder. Estoy en pijama
sentada en el sofá y con una taza de café en la mano escribiéndote
este mail. Porque servirme un ron cola a las nueve de la mañana en
este país es pecado, ¿verdad? Prepárate para el cotilleo máximo y
para reírte un buen rato. Por cierto te escribo desde mi mail de
“Beetlejuice” porque creo que este relato se lo merece…
Nueve
y cuarto. Pol me viene a buscar en coche. Es guapísimo. Alto, cuerpo
atlético, ojos verdosos y cabello castaño. Rollo Pablo Alborán
pero sin ser gay. Un guapo perfecto en un coche bonito. Color del
coche: negro, mi preferido. Sabes que no sé nada de coches pero era
deportivo. Por dentro tenía un panel con muchas lucecitas y una
pantalla táctil que tenía de todo. En el trayecto me lo pasé
genial intentando que Siri me pusiera canciones, ya que no me
detectaba la voz y ponía lo que le daba la gana. Creo que fue uno de
los momentos más divertidos de la noche.
Me
invitó a cenar a un restaurante muy bueno que casualmente no
conocía. Es de su amigo Sergio. Un chef fantástico y un somelier
estupendo. El restaurante es siciliano y probé las delicias más
auténticas que recuerdo en mucho tiempo. Flipé con la originalidad
de Sergio y su capacidad de mezclar alimentos que a priori no pegan,
pero que gracias a su ingenio, la mezcla es sublime. El vino fue
exquisito. Daba unos matices a la cena muy elegantes. Disfruté
muchísimo. La pega es que Pol, es de esas personas que les da igual
comer una pizza, un solomillo que un Kebab de antes de ayer…. Y eso
fue horrible. Pol me preguntaba por el trabajo, mis aficiones… Lo
típico de la primera cita, Pero cuando llegó el segundo plato, ya
nos habíamos quedado sin temas… Fue un poco desagradable. Desde el
plato principal hasta el postre hubo muchos silencios incómodos.
Contigo, con mis padres, incluso hasta con mis jefes, hubiera
disfrutado más de esta cena que con Pol. Es un chico soso y sin
alma. Te dice las frases típicas de Tinder, o las frases que ellos
piensan que una mujer quiere oír. Lo que no se dan cuentan, que no
todas somos iguales… ¿Qué hice? Te preguntarás. Intentar
disfrutar de la cena como si estuviera sola y luego tomar una copa
con Pol para empezar el típico juego pre-polvo. Suponía que en eso
era bastante bueno…
La
sorpresa es que casi acabamos en un trío. Gina, la camarera del
restaurante, se vino con nosotros a tomar la copa. Sergio estaba
invitado pero se disculpó diciendo que estaba cansado. El trío de
whiskys resultó ser muy divertido. Gina es una italiana que ha
viajado por medio mundo y nos empezó a contar muchas anécdotas de
sus viajes y de su vida. Me daba envida sana que hubiera vivido en
tantos países… Ése era mi sueño de los dieciocho, viajar por el
mundo trabajando de cualquier cosa para mantenerme. Tener la libertad
de decir: ya estoy cansada de este país, pues me voy a otro. La
pena es que ya sabes que por circunstancias no pude hacerlo. Hablamos
mucho, sobre todo ella y yo. Había un momento que Pol casi sobraba.
Ya que la conversación derivó en la comida, degustación de vinos y
cosas que a él no le interesaban demasiado. Pol solo bebía y
sonreía de vez en cuando. Sobre la una y aprovechando que mi
acompañante había ido al servicio, le dejé entrever a Gina que me
gustaría tener un poco de intimidad con Pol. Para una vez que un tío
guapo me hace caso, no lo iba a desaprovechar, ¿no?. Así que en
cuanto Gina se despidió, empezó el juego pre-coito. Nos miramos,
sonreíamos, hablábamos bajito y muy cerca, casi nos rozábamos una
cara con la otra, y al final nos besamos. Fue un primer beso genial.
Casi me hizo olvidar dónde estaba... A la una y media entrábamos en
mi casa desgarrándonos la ropa. Fue sexy, pasional, salvaje y
placentero, muy placentero. La verdad que se notaba que Pol tenía
experiencia y no había que explicarle a penas nada. Sabes que yo soy
vaginal y cuando empezó a jugar con el clítoris y vio que no, ya se
fue hacia abajo y lo bordó. Me hizo un cunilingus excelente. Después
vinieron muchas posturas dignas de varias pelis porno. No ha habido
rincón en mi casa que no hayamos probado... Nos hemos acostado sobre
las cinco o seis de la madrugada sin apenas dormir nada. Pero ha merecido la pena, he
pasado una noche como hacía siglos que no pasaba. ¡Estoy agotada de tanto sexo! Menos mal
que hoy entro a las cinco de la tarde, y en cuanto acabe este mail,
me voy a volver a la dormir por lo menos hasta las tres. Necesito
recuperar energía.
Conclusión:
Pol y yo solo nos compenetramos en la cama. Es una lástima, pero si
los dos lo tenemos claro. Ya hay mucho ganado… Te adjunto una foto
para que veas que pedazo de tío ha estado dentro de mí, esta noche.
¿Quedamos cuando salga de trabajar? ¿A las nueve en el Quimet?
Después de esta cita, una copa ribera, unas gildas y su mítica tapa
de ensaladilla me apetece un montón.
Que
pases un buen día y contéstame antes de las cinco, que en la tienda
no puedo mirar el móvil…
Te
quiero mucho preciosa.
Se
despide:
Érica,
la Diosa del sexo que esta noche ha tenido un rubio entre sus
piernas. ;)
Sergio:
“Hola
Pol, que lástima que no seáis compatibles. Gina ya se imaginaba que
estaríais juntos para siempre. Si quieres, esta noche nos vemos en el
Quimet y comentamos un poco. Yo estoy en el restaurante haciendo
pasta a tope, aunque hoy le dejo los fogones a Paola. Me pasaré para
el cierre pero esta noche me he dado fiesta… Necesito descansar un
poco. Por cierto no paro de pensar en Beth… El miércoles que viene
vuelve al restaurante. ¿Me aconsejarás algo especial que hacerle
para que se quede sorprendida? Tú, cuando quieres eres un auténtico
caballero. Luego lo pensamos, no quiero lo típico de flores o
bombones, ya sabes algo más especial. Luego comentamos. Ciao.”
Marina:
Asunto:
Cotilleo Cita Tinder.
Ok
Baby. Quedamos a las 21:00 en el Quimet. Por cierto que suerte tienes
cabrona. Solo ver a Pol me he puesto a mil. Casi me voy al lavabo de
la ofi ha masturbarme. Me tienes que dar más detalles. Luego quiero
una explicación muy completa.
Ayer,
estaba aburrida, así que me vestí, y salí a ligar. Fui a tomar una
copa por el centro y acabé en casa de un tío moreno guapísimo,
pero a medio polvo vino su mujer. ¡Qué gilipollas! La mujer le dijo
de todo y cuando empezó a insultarme a mí le frené diciendo:
-Yo no soy su marido, que le hace los cuernos estando casado. Yo soy
una señorita de treinta y cinco años, que ha tenido mala suerte en
su ligue de miércoles. Señora, no estoy casada y creo que nunca lo
estaré. Me gusta demasiado el sexo para comprometerme con una única
persona y serle fiel. Yo, me conozco a mí misma y lo tengo claro. Su
marido y muchos maridos deberían de aprender de mí. Buenas noches.-
cogí mi tanga de blonda negro y me fui toda digna.
La verdad que me sentí muy valiente al soltarle todo el discurso a
una señora, que me sacaba dos cabezas y unos veinte kilos, pero si no
se lo decía reventaba. Ya sabes que tengo un radar para los tíos
casados increíble; realmente no me importa mucho, ya que sé, que
van a ser un par de noches y punto. Pero verme metida en estos líos
de familia, me toca los cojones, tía. Por eso puse a prueba a mi
morenazo: le envié al marido una foto de mis tetas y le dije “esto
lo tenemos que acabar…” el gilipollas me contestó “por
supuesto, cuando tú quieras”. Madre mía… la gente está fatal.
Pensaba que me iba a bloquear o algo así, pero ¿hasta dónde llegan
los tíos por un polvo? Obviamente mi respuesta fue: “Si tuvieras
los huevos de haberme dicho que estabas casado, hubiéramos ido a mi
casa y punto. Pero yo con cobardes no follo.”
Bueno baby te dejo y nos vemos esta noche.
Te quiero
Marina: la chica que acaba siempre con gilipollas/casados entre sus
piernas. ;)
Pol:
“Ok
confirmo lo de Quimet. Pero quedamos a las diez y media que tengo
entreno de fútbol. Se me ocurren muchas ideas para Beth. Luego
hablamos. Ciao”
Érica:
Para:
marinagomez@gmail.com
Asunto:
Casado Caca.
Tía
eres mi heroína. Yo no sería capaz de enfrentarme a la esposa, la
primera dama… yo me sentiría como una furcia. Estoy llegando a
Quimet, ahora nos vemos pero hazme un favor, la próxima cita Tinder
me la vas a elegir tú. Creo que soy un desastre manejando mi vida
sentimental…
Érica:
cómo siga así solo va a tener su vibrador entre las piernas.