viernes, 3 de julio de 2020

B-Jim y J-Beth


Asunto: Mi noche de miércoles en Barcelona.

Buenos días amigo mío,
Aprovecho un hueco que tengo en el trabajo para escribirte este mail. Para empezar decirte que tengo muchísimas ganas de verte. ¡Qué bueno que llegues mañana y te quedes diez días! No veo la hora de irte a buscar al aeropuerto. Tengo mil planes. He reservado en muchos restaurantes de “nuestro estilo” y hasta nos vamos a hacer una escapada como si fuéramos novios… jajaja. No te digo más, que quiero que sea sorpresa.

Tendremos muchas cosas que hablar y debemos urgentemente ponernos al día. ¿Qué pasó con Amy y Jack? ¿Cortaron al final? ¿Y tú cómo vas de amores? En los últimos correos no me has contado mucho… supongo que te lo reservas para explicármelo en persona. Ya sabes que te voy a bombardear a preguntas personales e indecentes, que me encanta que contestes con un: “¡Ay! Nena, éso me lo reservo para mí”. Estoy muy emocionada de que vengas. Si no fuera yo, gritaría, lloraría y saltaría la valla en cuanto te viera, pero sabes que no es mi estilo. Nunca he sido una Drama Queen. Tendrás que conformarte con un abrazo, un beso y una gran sonrisa.

Por cierto, he alquilado un coche para estos días. No quiero buscar taxi a cada paso que hagamos. Eso me lo reservo para nuestra ciudad, donde los coches son gigantes y el aparcamiento escaso. ¿Qué sería de Nueva York sin coger sus taxis amarillos? ¿Te digo la verdad? Hasta éso echo de menos. Aquí los conductores son barceloneses, me he encontrado muy pocos sirios, marroquíes o hindúes. Y lo más importante: ¡saben conducir!, todavía no me he visto ningún loco que cruce en contradirección, que se salte los semáforos o que conduzca hablando con tres móviles a la vez. ¿Recuerdas el zumbado de Brooklyn? Le apodamos “centralita sobre ruedas” Nunca lo volví a ver, ¿piensas que habrá muerto?¿o quizás lo han detenido por pluriempleo? Estarás de acuerdo conmigo que sin esa emoción al volante no vale la pena coger taxis. Creo que los neoyorquinos estamos curados de espanto en lo que a los vehículos se refiere, y si no cogemos un par de taxis locos a la semana nos sentimos menos yanquis. Es un hecho que estoy empezando a asimilar...

Paso a explicarte mi noche de ayer que si no se hará un mail larguísimo y ambos sabemos que te cuesta la vida leer…

El restaurante era una pasada. Un siciliano pequeñito regentado por Sergio, un chef más joven que nosotros pero con un talento espléndido. Tranquilo que el miércoles que viene te llevo. Sergio es guapo pero al final me pareció un poco lelo. ¿Sabes esas personas que se quedan paradas mirando al vacío cómo si estuvieran en otra dimensión? Pues Sergio lo hizo un par de veces, pero la última fue de unos 4 minutos… ¡Muy heavy! Se me pasó por la cabeza invitarle ir a tomar algo y hacer el juego de la guiri perdida por Barcelona para seducirle, pero después de lo que vi, ni de coña. Imagínate que a medio polvo le da un parón de esos de varios minutos, y te quedas sin orgasmo y con un tío de noventa kilos medio muerto encima tuyo… ¡ufff qué horror! Así que pagué, le di una buena propina a la camarera y me fui a tomar un cóctel a un bar cercano.

Después de una cena algo copiosa (sé que te mueres por saber lo que comí, pero espera unos días y podrás probarlo tú mismo) me pedí un gintonic. Me apetecía algo refrescante que me ayudara a bajar la comida y decidí que éste cóctel era lo mejor. Probé una ginebra que era de Galicia, una región al noroeste de España mundialmente conocida por el marisco, el Albariño y la cocaína. Estaba deliciosa, creo recordar que se llamaba Nordés y me sorprendió muy gratamente. Tenía una mezcla de hierbas muy aromáticas que hacía que el amargor de la tónica casi no se notase. Después de la copa me dediqué a observar a las personas que había en el bar esa noche.

Como te he dicho en algunos mails, me sigue sorprendiendo la gente de Barcelona. En un miércoles y pasadas las doce, descubrí que el local estaba a reventar. La gente bebía alegre, charlaba, jugaba al billar, ajenos al trabajo que mañana les espera. Eso es de admirar, Jim. En Nueva York, a las únicas personas que ves a esas horas son: a los camareros que han acabado su jornada, a la gente que trabaja en Broadway, a algún guiri despistado y los miércoles a mí. Las personas de más de treinta y cinco que trasnochan entre semana, siempre es por un objetivo económico. Cerrar un negocio, tráfico de estupefacientes, prostitución, o algún estudiante ganándose la vida como… bueno en Nueva York como en el resto del mundo, los estudiantes son una fiesta andante de drogas, alcohol, y pocos dólares. El resto de personas, nos vamos a dormir temprano porque en nuestra ciudad, cada segundo que pases en babia, son cien dólares menos al mes.

Con este estrés por el ascenso que llevamos los neoyorquinos en las venas, no podía más que sorprenderme con la fantástica actitud Española. Una persona tan sufridora en el tema laboral como yo, no pudo más que replantearse su existencia. Llevo años dedicada al trabajo y parece que mi vida personal ha estado un poco descuidada. Me puse a pensar y me asusté cuando descubrí que ya hace tres años que no consigo mantener una relación estable. Soy exigente con los tíos, eso ya lo sabes, Jim; pero hay algunos que no han sabido aguantar mi trabajo. Y no les culpo, ahora lo entiendo. He perdido oportunidades grandiosas por escoger siempre mi vida laboral, antes que la sentimental. He perdido tíos que estaban totalmente colados por mí, por unos cuántos ceros más en mi nómina. Y allí, en ese Bar cerca de la Plaza Molina, me acababa de dar cuenta. Así que en aquel momento tomé una decisión: decir basta. (Sé que te suena como las sufragistas del siglo XX. Lo estoy escribiendo y a mí también me suena así…) Pero algo en mí se removió, Jim. Tengo la oportunidad de cambiar mis malos hábitos y poder desconectar una vez que acabe mi jornada. Aprenderé de ellos todo lo que pueda y seré tan despreocupada y tan ajena al trabajo como aquella gente lo fue ayer. Riendo, sin mirar el reloj, pidiéndose otra copa más... Sé que mis preocupaciones van unidas a mi cargo. Sé que tengo que tener mi móvil encendido 24/7 para que unos inútiles me llamen porque no sepan hacer su trabajo; pero por primera vez en mi vida, me he pedido unos días de vacaciones para estar contigo sin esperar la confirmación de mi jefe. Y eso será el primero de muchos pasitos que haré para estar bien. Ya sabes Jim, que yo siempre he tenido un mundo interior muy rico. He viajado sola, he vivido sola desde que cobré mi primer sueldo y no necesito a nadie para ser feliz. Me conozco y estoy a gusto conmigo misma. Pero no sé si es por la herencia de mi abuelo inglés, porque soy de Nueva York, porque mi madre me exigía demasiado o porqué, pero creo que siempre he sido súper correcta en mi vida, demasiado complaciente, demasiado servicial sobre todo en el trabajo, no he dicho un “No” a prácticamente nada y va siendo hora, ¿no te parece? Te hago un copia y pega del mail que le acabo de enviar a mi jefe para que veas a la nueva Beth.

Buenos días,
Le escribo este correo para informarle que del día 28 de septiembre al 6 de octubre ambos inclusive, me cojo vacaciones a cuenta de los días que me deben del año pasado. Le recuerdo que desconectaré el móvil pero que estaré activa en el e-mail de la empresa. Gracias.

No espero respuesta. De hecho ya he puesto esos días en el calendario general como vacaciones de Beth. Desde hace un tiempo me he dado cuenta que me estaba convirtiendo en mi madre, y eso no me gusta. Así que ahora estoy poniendo solución. Despídete de la Beth adicta a los mails o las llamadas de trabajo. Despídete de la Beth que le sonó el móvil en mitad de la boda de Jessica. ( Y que casi muere por ello) Y sobre todo, despídete de la Beth que seguía los pasos de su madre para no defraudarla. Ya sabes que ella hace todo por el trabajo y más, y entiendes las carencias emocionales que eso me ha repercutido… yo no quiero ser como ella. A veces me tengo que repetir que se trabaja para vivir y no viceversa. A veces me tengo que acordar más de mi padre, de su actitud y de sus grandes verdades. ¡Aix Daddy, cómo te echo de menos!

Después de este “momento proletariado/ñoño y casi Drama Queen” prosigo con mi relato. Ahora viene la parte interesante y la que más vas a disfrutar. Intentaré ser concisa pero… bueno lo intentaré. ;) ;)

En el bar vi un chico muy atractivo y empezó lo que tú denominas “Beth al ataque” primero con miradas furtivas, luego aguantando más la mirada y sonriendo, y al final, saludándole con un gesto cortés con la cabeza y diciéndole un “hola” con mis labios mudos. Por supuesto conseguí mi objetivo: vino a la mesa y me invitó a otra copa. Estuvimos charlando amablemente y acabamos en mi cama king size del lujoso hotel donde actualmente me hospedo. Qué quieres que te diga Jim. Necesitaba sexo. Sexo fácil, sencillo, tranquilo y sin complicaciones. Y este hombre cuyo nombre ya he olvidado me lo dio. Fue apasionado, amable, dulce cortés. Y después de eyacular se metió en la ducha, se vistió y se fue. Dejándome su tarjeta y susurrándome mientras se despedía “Por si algún día te sientes sola...” Como ves un auténtico James Bond. Justo la guinda que necesitaba para una noche perfecta.

Esta mañana me he levantado diferente. ¿Quizás Barcelona y su gente me están haciendo cambiar? ¿Quizás necesito un follamigo? ¿Fue el orgasmo catalán, la cena siciliana o el gin gallego lo que me ha hecho sentirme diferente? ¿Será que alejarme de Nueva York me hace perder la cabeza? No lo sé, Jim, pero ahora me siento una mujer diferente, y me gusta. Espero que me aprecies tanto como a la antigua Beth.

B- Jim

P.D: Me ha costado recordar la contraseña de este e-mail de actores famosos, que nos inventamos una noche con muchos tequilas y poca imaginación. Pero me ha hecho ilusión volver a usarlo. Te quiero amigo.


Asunto: Mi noche de miércoles en Barcelona.

Preciosa mía,

Confirmado el vuelo, el check in, los días de estancia en Barcelona, confirmado el pago de 50$ por la segunda maleta. No me mires así. ¿Soy el único hombre heterosexual que es coqueto? Bueno reconozco que quizás sí, pero adoro la moda.
¡¡¡¡NOS VEMOS MAÑANA!!!! Te adjunto la información del vuelo para que llegues puntual. Estoy muy nervioso y excitado de conocer Barcelona. Y sobre todo por conocer a la nueva Beth. He soñado, y casi rezado para que llegase el día en que te dieras cuenta que el trabajo no lo es todo. Mírame a mí, un simple trabajador de una empresa de moda con muy poco presupuesto pero con mucha ilusión. Este mes me han pagado la mitad de mi sueldo, pero que no te de un ataque mi querida Beth, hemos conseguido un pase para el próximo desfile de la pasarela de NY. Así que en menos de ocho meses quizás nos convirtamos en el nuevo Channel. ¿Te imaginas?

Necesito detalles de ese polvo tuyo. Te enrollas con los temas psico-laborales y cuando llega la parte divertida puff lo describes en cuatro líneas. Te lo perdono porque mañana te voy a sacar toda la información en vivo y en directo. Por cierto si que hay alguien. Se llama Lucy, es profesora de guardería, su pelo siempre huele a chucherías, es algo gordita, pero tiene una sonrisa y unos ojos grandes que iluminan el mundo. Y estoy súper ilusionado de que todo salga bien y comprometerme con ella. Me he imaginado cómo sería la pedida de mano, el anillo, el día de la boda... Vaya dos que estamos hechos:Tú eres Mr. Big y yo soy Carrie, y como tal, llevo las maletas cargadas de vestidos para ti. Ya que trabajo en moda, aprovéchate de tu chico. Te quiero baby.

J-Beth.

P.D: A mí también me ha hecho ilusión escribirte desde este mail de “falso” actor famoso. Me he reído mucho recordando cómo acabamos esa noche, durmiendo en tu casa, borrachos perdidos, y yo llorando porque la zorra de Steffy me había dejado. ¿Recuerdas? Cómo era actriz de segunda (y con el poco talento que tenía nunca llegará a ser de primera) hicimos estas cuentas para enviarle mails falsos y que se pensase que éramos los actores de verdad, escribiéndola para hacer pruebas y audiciones. Nos pasamos la noche en wikipedia investigando la vida de estos dos, para ser lo más perfeccionistas posibles. ¿Recuerdas? Fue idea tuya, maléfica. Aún tengo un video donde sales tú diciendo: ”a mi amigo no se le rompe el corazón, zorra” Y luego creo que te fuiste a vomitar al lavabo, al menos tuviste la decencia de no vomitar ante la cámara. No sé si llegarás a recordar todos estos detalles pero tengo pruebas que lo demuestran: fotos, videos… Sabes que tengo síndrome de Diógenes cibernético y nunca borro nada. Te envío el vídeo para que veas lo mona que te pones cuando alguien me hace daño...
Nos vemos mañana. ;) ;)


Asunto: ¡Noche loca!

Vergüenza ajena de vídeo. Sé que eres un Diogénes cibernético pero Dios… Hay cosas que no deberían salir nunca de tu nube. Te quiero mal-amigo.

Tu defensora borracha.

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