Para:
Jimcarrey@gmail.com
Asunto:
Mi noche de miércoles en Barcelona.
Buenos
días amigo mío,
Aprovecho
un hueco que tengo en el trabajo para escribirte este mail. Para
empezar decirte que tengo muchísimas ganas de verte. ¡Qué bueno
que llegues mañana y te quedes diez días! No veo la hora de irte a
buscar al aeropuerto. Tengo mil planes. He reservado en muchos
restaurantes de “nuestro estilo” y hasta nos vamos a hacer una
escapada como si fuéramos novios… jajaja. No te digo más, que
quiero que sea sorpresa.
Tendremos
muchas cosas que hablar y debemos urgentemente ponernos al día. ¿Qué
pasó con Amy y Jack? ¿Cortaron al final? ¿Y tú cómo vas de
amores? En los últimos correos no me has contado mucho… supongo
que te lo reservas para explicármelo en persona. Ya sabes que te voy
a bombardear a preguntas personales e indecentes, que me encanta que
contestes con un: “¡Ay! Nena, éso me lo reservo para mí”.
Estoy muy emocionada de que vengas. Si no fuera yo, gritaría,
lloraría y saltaría la valla en cuanto te viera, pero sabes que no
es mi estilo. Nunca he sido una Drama Queen. Tendrás que conformarte
con un abrazo, un beso y una gran sonrisa.
Por
cierto, he alquilado un coche para estos días. No quiero buscar taxi
a cada paso que hagamos. Eso me lo reservo para nuestra ciudad, donde
los coches son gigantes y el aparcamiento escaso. ¿Qué sería de
Nueva York sin coger sus taxis amarillos? ¿Te digo la verdad? Hasta
éso echo de menos. Aquí los conductores son barceloneses, me he
encontrado muy pocos sirios, marroquíes o hindúes. Y lo más
importante: ¡saben conducir!, todavía no me he visto ningún loco
que cruce en contradirección, que se salte los semáforos o que
conduzca hablando con tres móviles a la vez. ¿Recuerdas el zumbado
de Brooklyn? Le apodamos “centralita sobre ruedas” Nunca lo volví
a ver, ¿piensas que habrá muerto?¿o quizás lo han detenido por
pluriempleo? Estarás de acuerdo conmigo que sin esa emoción al
volante no vale la pena coger taxis. Creo que los neoyorquinos
estamos curados de espanto en lo que a los vehículos se refiere, y
si no cogemos un par de taxis locos a la semana nos sentimos menos
yanquis. Es un hecho que estoy empezando a asimilar...
Paso
a explicarte mi noche de ayer que si no se hará un mail larguísimo
y ambos sabemos que te cuesta la vida leer…
El
restaurante era una pasada. Un siciliano pequeñito regentado por
Sergio, un chef más joven que nosotros pero con un talento
espléndido. Tranquilo que el miércoles que viene te llevo. Sergio
es guapo pero al final me pareció un poco lelo. ¿Sabes esas
personas que se quedan paradas mirando al vacío cómo si
estuvieran en otra dimensión? Pues Sergio lo hizo un par de veces,
pero la última fue de unos 4 minutos… ¡Muy heavy! Se me pasó por
la cabeza invitarle ir a tomar algo y hacer el juego de la guiri
perdida por Barcelona para seducirle, pero después de lo que vi, ni
de coña. Imagínate que a medio polvo le da un parón de esos de
varios minutos, y te quedas sin orgasmo y con un tío de noventa
kilos medio muerto encima tuyo… ¡ufff qué horror! Así que pagué,
le di una buena propina a la camarera y me fui a tomar un cóctel a
un bar cercano.
Después
de una cena algo copiosa (sé que te mueres por saber lo que comí,
pero espera unos días y podrás probarlo tú mismo) me pedí un
gintonic. Me apetecía algo refrescante que me ayudara a bajar la
comida y decidí que éste cóctel era lo mejor. Probé una ginebra
que era de Galicia, una región al noroeste de España mundialmente
conocida por el marisco, el Albariño y la cocaína. Estaba
deliciosa, creo recordar que se llamaba Nordés y me sorprendió muy
gratamente. Tenía una mezcla de hierbas muy aromáticas que hacía
que el amargor de la tónica casi no se notase. Después de la copa
me dediqué a observar a las personas que había en el bar esa noche.
Como
te he dicho en algunos mails, me sigue sorprendiendo la gente de
Barcelona. En un miércoles y pasadas las doce, descubrí que el
local estaba a reventar. La gente bebía alegre, charlaba, jugaba al
billar, ajenos al trabajo que mañana les espera. Eso es de admirar,
Jim. En Nueva York, a las únicas personas que ves a esas horas son:
a los camareros que han acabado su jornada, a la gente que trabaja en
Broadway, a algún guiri despistado y los miércoles a mí. Las
personas de más de treinta y cinco que trasnochan entre semana,
siempre es por un objetivo económico. Cerrar un negocio, tráfico de
estupefacientes, prostitución, o algún estudiante ganándose la
vida como… bueno en Nueva York como en el resto del mundo, los
estudiantes son una fiesta andante de drogas, alcohol, y pocos
dólares. El resto de personas, nos vamos a dormir temprano porque en
nuestra ciudad, cada segundo que pases en babia, son cien dólares
menos al mes.
Con
este estrés por el ascenso que llevamos los neoyorquinos en las
venas, no podía más que sorprenderme con la fantástica actitud
Española. Una persona tan sufridora en el tema laboral como yo, no
pudo más que replantearse su existencia. Llevo años dedicada al
trabajo y parece que mi vida personal ha estado un poco descuidada.
Me puse a pensar y me asusté cuando descubrí que ya hace tres años
que no consigo mantener una relación estable. Soy exigente con los
tíos, eso ya lo sabes, Jim; pero hay algunos que no han sabido
aguantar mi trabajo. Y no les culpo, ahora lo entiendo. He perdido
oportunidades grandiosas por escoger siempre mi vida laboral, antes
que la sentimental. He perdido tíos que estaban totalmente colados
por mí, por unos cuántos ceros más en mi nómina. Y allí, en ese
Bar cerca de la Plaza Molina, me acababa de dar cuenta. Así que en
aquel momento tomé una decisión: decir basta. (Sé que te suena
como las sufragistas del siglo XX. Lo estoy escribiendo y a mí
también me suena así…) Pero algo en mí se removió, Jim. Tengo
la oportunidad de cambiar mis malos hábitos y poder desconectar una
vez que acabe mi jornada. Aprenderé de ellos todo lo que pueda y
seré tan despreocupada y tan ajena al trabajo como aquella gente lo
fue ayer. Riendo, sin mirar el reloj, pidiéndose otra copa más...
Sé que mis preocupaciones van unidas a mi cargo. Sé que tengo que
tener mi móvil encendido 24/7 para que unos inútiles me llamen
porque no sepan hacer su trabajo; pero por primera vez en mi vida, me
he pedido unos días de vacaciones para estar contigo sin esperar la
confirmación de mi jefe. Y eso será el primero de muchos pasitos
que haré para estar bien. Ya sabes Jim, que yo siempre he tenido un
mundo interior muy rico. He viajado sola, he vivido sola desde que
cobré mi primer sueldo y no necesito a nadie para ser feliz. Me
conozco y estoy a gusto conmigo misma. Pero no sé si es por la
herencia de mi abuelo inglés, porque soy de Nueva York, porque mi
madre me exigía demasiado o porqué, pero creo que siempre he sido
súper correcta en mi vida, demasiado complaciente, demasiado
servicial sobre todo en el trabajo, no he dicho un “No” a
prácticamente nada y va siendo hora, ¿no te parece? Te hago un
copia y pega del mail que le acabo de enviar a mi jefe para que veas
a la nueva Beth.
Buenos
días,
Le
escribo este correo para informarle que del día 28 de
septiembre al 6 de octubre ambos inclusive, me cojo
vacaciones a cuenta de los días que me deben del año pasado. Le
recuerdo que desconectaré el móvil pero que estaré activa en el
e-mail de la empresa. Gracias.
No espero respuesta. De hecho ya he puesto esos días en el
calendario general como vacaciones de Beth. Desde hace un tiempo me
he dado cuenta que me estaba convirtiendo en mi madre, y eso no me
gusta. Así que ahora estoy poniendo solución. Despídete de la Beth
adicta a los mails o las llamadas de trabajo. Despídete de la Beth
que le sonó el móvil en mitad de la boda de Jessica. ( Y que casi
muere por ello) Y sobre todo, despídete de la Beth que seguía los
pasos de su madre para no defraudarla. Ya sabes que ella hace todo
por el trabajo y más, y entiendes las carencias emocionales que eso
me ha repercutido… yo no quiero ser como ella. A veces me tengo que
repetir que se trabaja para vivir y no viceversa. A veces me tengo
que acordar más de mi padre, de su actitud y de sus grandes
verdades. ¡Aix Daddy, cómo te echo de menos!
Después
de este “momento proletariado/ñoño y casi Drama Queen” prosigo
con mi relato. Ahora viene la parte interesante y la que más vas a
disfrutar. Intentaré ser concisa pero… bueno lo intentaré. ;) ;)
En
el bar vi un chico muy atractivo y empezó lo que tú denominas “Beth
al ataque” primero con miradas furtivas, luego aguantando más la
mirada y sonriendo, y al final, saludándole con un gesto cortés con
la cabeza y diciéndole un “hola” con mis labios mudos. Por
supuesto conseguí mi objetivo: vino a la mesa y me invitó a otra
copa. Estuvimos charlando amablemente y acabamos en mi cama king size
del lujoso hotel donde actualmente me hospedo. Qué quieres que te
diga Jim. Necesitaba sexo. Sexo fácil, sencillo, tranquilo y sin
complicaciones. Y este hombre cuyo nombre ya he olvidado me lo dio.
Fue apasionado, amable, dulce cortés. Y después de eyacular se
metió en la ducha, se vistió y se fue. Dejándome su tarjeta y
susurrándome mientras se despedía “Por si algún día te sientes
sola...” Como ves un auténtico James Bond. Justo la guinda que
necesitaba para una noche perfecta.
Esta
mañana me he levantado diferente. ¿Quizás Barcelona y su gente me
están haciendo cambiar? ¿Quizás necesito un follamigo? ¿Fue el
orgasmo catalán, la cena siciliana o el gin gallego lo que me ha
hecho sentirme diferente? ¿Será que alejarme de Nueva York me hace
perder la cabeza? No lo sé, Jim, pero ahora me siento una mujer
diferente, y me gusta. Espero que me aprecies tanto como a la antigua
Beth.
B-
Jim
P.D:
Me ha costado recordar la contraseña de este e-mail de actores
famosos, que nos inventamos una noche con muchos tequilas y poca
imaginación. Pero me ha hecho ilusión volver a usarlo. Te quiero
amigo.
Para:
Eisabethshue@gmail.com
Asunto:
Mi noche de miércoles en Barcelona.
Preciosa
mía,
Confirmado
el vuelo, el check in, los días de estancia en Barcelona, confirmado
el pago de 50$ por la segunda maleta. No me mires así. ¿Soy el
único hombre heterosexual que es coqueto? Bueno reconozco que quizás
sí, pero adoro la moda.
¡¡¡¡NOS
VEMOS MAÑANA!!!! Te adjunto la información del vuelo para que
llegues puntual. Estoy muy nervioso y excitado de conocer Barcelona.
Y sobre todo por conocer a la nueva Beth. He soñado, y casi rezado
para que llegase el día en que te dieras cuenta que el trabajo no lo
es todo. Mírame a mí, un simple trabajador de una empresa de moda
con muy poco presupuesto pero con mucha ilusión. Este mes me han
pagado la mitad de mi sueldo, pero que no te de un ataque mi querida
Beth, hemos conseguido un pase para el próximo desfile de la
pasarela de NY. Así que en menos de ocho meses quizás nos
convirtamos en el nuevo Channel. ¿Te imaginas?
Necesito
detalles de ese polvo tuyo. Te enrollas con los temas psico-laborales
y cuando llega la parte divertida puff lo describes en cuatro líneas.
Te lo perdono porque mañana te voy a sacar toda la información en
vivo y en directo. Por cierto si que hay alguien. Se llama Lucy, es
profesora de guardería, su pelo siempre huele a chucherías, es algo
gordita, pero tiene una sonrisa y unos ojos grandes que iluminan el
mundo. Y estoy súper ilusionado de que todo salga bien y
comprometerme con ella. Me he imaginado cómo sería la pedida de
mano, el anillo, el día de la boda... Vaya dos que estamos hechos:Tú
eres Mr. Big y yo soy Carrie, y como tal, llevo las maletas cargadas
de vestidos para ti. Ya que trabajo en moda, aprovéchate de tu
chico. Te quiero baby.
J-Beth.
P.D:
A mí también me ha hecho ilusión escribirte desde este mail de
“falso” actor famoso. Me he reído mucho recordando cómo
acabamos esa noche, durmiendo en tu casa, borrachos perdidos, y yo
llorando porque la zorra de Steffy me había dejado. ¿Recuerdas?
Cómo era actriz de segunda (y con el poco talento que tenía nunca
llegará a ser de primera) hicimos estas cuentas para enviarle mails
falsos y que se pensase que éramos los actores de verdad,
escribiéndola para hacer pruebas y audiciones. Nos pasamos la noche
en wikipedia investigando la vida de estos dos, para ser lo más
perfeccionistas posibles. ¿Recuerdas? Fue idea tuya, maléfica. Aún
tengo un video donde sales tú diciendo: ”a mi amigo no se le rompe
el corazón, zorra” Y luego creo que te fuiste a vomitar al lavabo,
al menos tuviste la decencia de no vomitar ante la cámara. No sé si
llegarás a recordar todos estos detalles pero tengo pruebas que lo
demuestran: fotos, videos… Sabes que tengo síndrome de Diógenes
cibernético y nunca borro nada. Te envío el vídeo para que veas lo
mona que te pones cuando alguien me hace daño...
Nos
vemos mañana. ;) ;)
Para:
Jimcarrey@gmail.com
Asunto:
¡Noche loca!
Vergüenza
ajena de vídeo. Sé que eres un Diogénes cibernético pero Dios…
Hay cosas que no deberían salir nunca de tu nube. Te quiero
mal-amigo.
Tu
defensora borracha.
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